miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Qué sucede en Panamá hoy, a 23 años de la criminal invasión norteamericana?


Por Rubén Sousa D.

Panamá hoy en día ha estado muy presente en las paginas noticiosas de muchos periódicos y otros vehículos de la comunicación social.  Esto ha estado ocurriendo así a raíz de los acontecimientos relacionados con la lucha de minorías étnicas por preservar su derecho a los recursos naturales que se encuentran en sus territorios y cuya propiedad está protegida y reconocida tanto por leyes nacionales como internacionales.

Sin embargo Panamá, no solo ha estado siendo noticias por estos acontecimientos, también se ha estado distinguiendo por ocupar los primeros lugares, entre los países latinoamericanos, por su nivel de crecimiento económico, que en promedio en los últimos años ha sido del orden de un 8 % aproximadamente. Hemos mencionado estos dos hechos por ser contradictorios entre si ,pues mientras uno de ellos nos muestra la negación de los derechos a los pueblos originales , el otro nos habla de la bonanza que reina en un país con un gran crecimiento y cuyos resultados deberían alcanzar para todos, por la relativamente pequeña población de esta nación centroamericana.

Si esta contradicción la ampliáramos a lo que en general ha venido sucediendo en el país desde la invasión norteamericana, se establecería una especie de paradoja de un Estado que activamente promueve las condiciones de crecimiento económico , mientras que resulta completamente incapaz de resolver los más elementales problemas sociales y de seguridad social. Se trata posiblemente, de un Estado que cada vez mas toma la forma de lo que se conoce como un Estado fallido.

Así las cosas, muchos se preguntan, ¿ Qué es lo que sucede en este país hermano ?, sobre todo si se toma en cuenta que no hace mucho tiempo atrás, Panamá logró hacerse dueña de su más importante activo económico, el Canal de Panamá, fuente de inmensas riquezas que se originan por el desarrollo de la economía canalera, la cual le permite a nuestro país una relación directa con el resto del mundo.

Breve antecedente a la invasión norteamericana de diciembre del 89

La lucha generacional que se libró en nuestro país por recuperar su soberanía total sobre todo su territorio, contó con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, sobre todo entre las filas de la juventud, que soñaba con que el fruto de esa lucha sería utilizado para garantizar un mejor porvenir a las presentes y futuras generaciones, a través del mayor uso colectivo posible del mismo. Sin embargo ,después de la muerte del General Torrijos, la conducción el proceso revolucionario por él encabezado ,entró en una situación de franco retroceso y desmantelamiento de sus logros, En estas circunstancias, el apoyo del movimiento popular a la lucha de liberación nacional se fue deteriorando al mismo tiempo que se fortalecían las posiciones de las fuerzas reaccionarias pro imperialistas, las cuales , aprovechándose de esta última situación y aunado a la corrupción rampante entre los militares y sus adeptos allanaron el camino para la invasión del 89.

Unido a lo anterior, la dualidad mostrada por el general Noriega con respecto a los Estados Unidos , desobediente en algunas cosas, como lo de su negativa a cooperar con una posible intervención a Nicaragua, y sumiso en otras, como lo del trafico de drogas para la compra de armas a la Contra nicaragüense, creó una desconfianza y división a lo interno de las instancias de poder norteamericano, lo que finalmente promovió la decisión de invadir Panamá con el propósito de desmantelar de una vez por todas la posibilidad de que una fuerza militar, como la Fuerza de Defensa de Panamá, con una acumulación y formación patriótica, sobre todo, entre la oficialidad joven , pudiera constituirse en un ente capaz de desarrollar nuevamente posiciones antimperialistas en defensa del interés nacional.

La invasión y sus consecuencias

A raíz de la invasión, los norteamericanos instalaron en Panamá un modelo de dominio y manejo del país que les permitiera la mayor estabilidad posible con el fin de prolongar el papel de nuestra nación en la geo- política establecida para el área latino americana.

Este modelo de conducción política, conocido como bipartidismo, permitió que hasta el año del 2009 se alternaran en el poder los dos partidos más importantes, entre ellos el Partido Democrático Revolucionario PRD, el cual a través de este proceso , ha venido transitando desde una posición de centro izquierda inicial a la de centro derecha actual, en el marco de una visión neo liberal y de abandono de la perspectiva de liberación nacional.

Así las cosas, Panamá, después de la salida de los norteamericanos ,pasó de ser un país de dominio colonial estadounidense a otro de dominio neo colonial por la misma potencia, con las respectivas consecuencias de este hecho.

En el proceso de su desarrollo, el bipartidismo, sustentado en la visión económica neo liberal, con el correr del tiempo, ha ido creando ,de manera natural, sus propias contradicciones que hoy lo mantienen en una profunda crisis.

Esta visión neo liberal en Panamá, guiada por las propuestas e imposiciones de los organismos financieros internacionales, se comenzó a articular a mediados de la década de los años 80 tomando una forma concreta de modelo de acumulación por desposesión.
Todas las fuerzas que han detentado el poder del estado en los últimos 23 años, dentro del modelo del bipartidismo derivado de la invasión, han utilizado el poder político del estado para asegurarle al capital, nuevos y rentables espacio de acumulación. Las políticas desarrolladas a través de este modelo, comenzando con las privatizaciones de los años 90, se han ido fortaleciendo con el tráfico de influencia y corrupción y se han profundizado con nuevos despojos del patrimonio nacional a través de la venta de sus activos, la entrega de la riquezas minerales e hídricas a los consorcios internacionales que hoy tratan de salvar sus capitales de la debacle causada por la crisis mundial del capitalismo. Esta tendencia destructiva creciente, ha llevado a los que detentan el poder a deteriorar aun más a la ya alicaída institucionalidad democrática con el fin de imponer nuevas leyes y disposiciones para quitar del paso o debilitar a todo lo que se opone a sus designios, incluyendo la Ley máxima del estado panameño, la Constitución Nacional.

Obviamente que el desarrollo del modelo de acumulación por desposesión prohijado por el bipartidismo , no habría sido posible si no se agregan otras consecuencias de la invasión como el debilitamiento de la capacidad de negociación de los trabajadores a través del desmantelamiento de los más poderosos sindicatos como el de la electricidad y telefonía junto a la persistencia de una importante franja de subempleo e informalidad, las sucesivas reformas al código de trabajo, la práctica de cooptación de una buena parte de la dirigencia y burocracia sindical, y la aplicación sesgada de la legislación laboral en contra de los trabajadores y así evitar la formación de nuevos sindicatos entre otros. Como muestra de la veracidad de esta última aseveración, en Panamá existe una negación del derecho de los trabajadores del sector público a la sindicalización.

Así las cosas, con la política neo liberal y su modelo de acumulación por desposesión , operada por el bipartidismo entre el Partido Panameñista y el Revolucionario Democrático( PRD), el Estado panameño se ha venido desmontando en su capacidad de hacerle frente a los problemas sociales como , el alto costo de la vida, la inseguridad, la falta de empleos dignos , atención deficiente de los problemas sanitarios y de salud , educación pertinente al desarrollo nacional liberador, lo que en suma ha contribuido al aumento de la pobreza e inequidad.

La situación actual

El bipartidismo panameño basado en una práctica neo liberal a través del modelo de acumulación por desposesión como basamento económico, ha alcanzado su máximo nivel de deterioro con el ascenso al poder de un nuevo actor político que antes no estaba claramente presente en el juego de la alternabilidad.

Efectivamente, a partir de las últimas elecciones presidenciales del 2009, la alternabilidad establecida como fruto de la invasión se rompe debido al descredito y debilitamiento de los partidos que hasta ahora habían participado.

El nuevo actor que irrumpe en el juego del bipartidismo , el Partido Cambio Democrático que hoy nos gobierna , a través de la figura de Ricardo Martinelli , ha significado un giro a la política panameña , pues introduce la presencia directa , sin intermediarios, del empresariado en la cúspide del poder político. Esta burguesía que hoy nos gobierna y que representa el interés del capital financiero, ha exacerbado los vínculos con el capital internacionales de tal manera que la sostenibilidad del modelo de crecimiento y acumulación solo es posible en la presencia de una creciente disponibilidad de crédito y financiamiento externo. En este sentido el componente externo de la deuda país se elevó en un 60% entre los años 2003 y 2010. Por los datos que aparecen en la publicación mensual de la Universidad de Panamá, intitulada” Seguridad y Soberanía Alimentaria, a cargo del prestigiosos economista nacional, Doctor Juan Jované, entre los años 2004 y 2010, el Estado panameño en términos netos ha pagado al exterior un total de 7,804.1 millones de dólares lo que representa cerca del 5.9 % del PIB de ese periodo. Una buena parte de dichas salidas de excedentes se utilizaron para el pago de intereses y comisiones de la deuda externa pública.

En una buena medida, este gobierno ha reafirmado con creces la política de convertir al estado en un instrumento de redistribución de los ingresos y la riqueza a favor del capital transnacional y de su propio grupo oligárquico financiero.

La profundización de la política de despojo practicada por este nuevo gobierno surgido en el 2009, se ha materializado en algunos casos y visualizado en otros, a través de las siguientes acciones:

1-Un aumento de concesiones mineras y las destinadas para la construcción de hidroeléctricas ofrecidas sobre todo al capital europeo , norteamericano y canadiense, los cuales han venido a despojar a diversas comunidades de pueblos originarios y campesinas de sus derechos ancestrales sobre la tierra y el uso de los recursos naturales, entre los que se encuentran el agua, los recursos minerales y los bosques.

2- El interés mostrado de introducir ,a través de la conocida Ley 349 el llamado esquema de Asociación Público Privada ( APP), como mecanismo de privatizar la generación de servicios públicos, incluyendo salud, educación así como el de provisión y explotación de infraestructura públicas por parte del capital privado. Si bien es cierto que el gobierno no pudo concretizar su intento de privatizar los servicios públicos en salud y educación, debido a la gran movilización del movimiento popular, si lo ha estado realizando en la construcción de infraestructuras como el Metro de Panamá, la Ciudad Gubernamental, el Centro de Convenciones e infraestructuras viales.

3-El interés mostrado por reformar el llamado Fondo Fiduciario (el cual contiene los dineros obtenidos por la venta de propiedades en la ex zona del canal, fondos que se consideran propiedad de todo el pueblo) y la creación en su lugar, de un nuevo Fondo Soberano, en el que se depositarían las supuestas ganancias del Canal de Panamá.

De acuerdo al gobierno esto se quiere realizar para poder utilizar los recursos de ambos Fondos en la financiación de un conjunto de empresas privadas , el pago de parte de la deuda pública y la realización de obras de infraestructura que faciliten la especulación con tierras

4- El incremento, como nunca antes visto, de las llamadas contrataciones directas de bienes y servicios, a través de los cuales se producen escandalosos sobreprecios en las adquisiciones públicas.

5-El establecimiento de un conjunto de reformas fiscales, guiadas a reducir la carga impositiva de los sectores de mayores ingresos, recargando el peso de los impuestos sobre los sectores medios y los de menores ingresos relativos.

La política de desmantelamiento del estado panameño practicada de manera más aguda por este gobierno, si lo comparamos con los anteriores, ha mermado de manera significativa su capacidad en solucionar o, por lo menos, revertir el creciente deterioro de los servicios sociales fundamentales, tales como la salud, educación y la provisión de agua potable. Esta situación ha provocado en los últimos tiempos el surgimiento de los mas variados frentes de confrontación, que de alguna manera crean el escenario para ir juntando fuerzas , ahora dispersas, con el fin de establecer en la sociedad panameña un nuevo pacto social, que permita la participación del pueblo y sus organizaciones en las decisiones que debemos tomar para el perfeccionamiento de nuestra liberación, social, política y económica.

En este escenario de confrontación actual ,la irrupción de los aborígenes de este país, reclamando su auto determinación y el respeto por sus derechos ancestrales y jurídicos de decidir sobre los bienes en común de su nación, ha devenido en una especie de refrescamiento de la lucha social, que ha impulsado una nueva determinación y visión del camino que debe seguir la población no indígena, EXIGIR SU DERECHO A DECIDIR SOBRE EL DESTINO DE. LOS BIENES COMUNES DE TODO EL PUEBLO: El doble Carácter del movimiento indígena en su papel de defensa de los recursos por un lado y el otro papel, que debemos potenciar, que es el de articulador del resto de los movimientos populares que han pasado por una etapa de difícil acercamiento y coordinación., crean las posibilidades de seguir avanzando por el camino de la construcción de los frentes únicos de lucha hacia la constitución de un Estado de Democracia Nacional, no excluyente y participativo, donde los trabajadores tengan un peso específico importante para la toma de decisiones En este aspecto surge para el Partido del pueblo, el partido de los comunistas panameños ,una dirección adicional en su trabajo orgánico. La articulación con otras fuerzas a través de la apelación a la ampliación de la democracia refundando el estado y protegiendo su patrimonio nacional es el camino correcto para culminar nuestro proceso de liberación nacional.

Los Estados Unidos, por ser Panamá un país muy especial en el desarrollo de su geo política hemisférica que garantice su dominio sobre el resto del continente necesita que la misma goze de estabilidad , por lo que la confrontación interna que transcurre en nuestro país y que crea inestabilidad ,no está aislada del carácter antiimperialista de la lucha del pueblo panameño y sus organizaciones. Lo que ocurre es que en las nuevas condiciones de nuestro país ,después de la firma de los Tratados Torrijos-Carter, la presencia imperialista ha tomado nuevas formas que se traducen en influir sobre las políticas de los diferentes gobiernos que se han sucedido desde la invasión, con el fin de que el movimiento popular no se pueda desarrollar ni fortalecer para que cuando sea necesaria una presencia directa y sin subterfugios, el coloso del norte pueda hacer su aparición nuevamente ,sobre todo para apuntalar la defensa de sus intereses en la región, que como es sabido de todos ,ha estado marchando en los últimos tiempos hacia la construcción de regímenes cada vez más progresistas, con propuestas y realizaciones ,que de alguna manera , nos encaminan en lo estratégico hacia el socialismo.

Siempre hemos creído que la hazaña de nuestro pueblo de expulsar al colonialismo norteamericano de nuestro suelo, la cual para muchos era imposible, por tratarse de una de las potencias más fuerte de finales del siglo pasado, no ha sido del todo valorada por nuestros amigos de lucha, sobre todo en el sub-continente latinoamericano.

Sin tratar de alargar esta ponencia solo me atrevería a decir que sin ese acontecimiento no habrían sido posible muchos de los avances del movimiento revolucionario continental. Sin embargo, para terminar,, es importante también señalar, que en la actualidad, el imperialismo norteamericano ante la crisis mundial de su sistema y las posibilidades reales de una confrontación de consecuencias impredecibles en el Medio Oriente, está reestructurando su geopolítica y retomando posiciones, que incluyen una mayor atención de sus intereses en nuestro continente, que ponen a Panamá nuevamente en la posición de ser requerida para garantizar una presencia física directa de tropas o personal militar norteamericano. En este sentido llamamos la atención a la solidaridad con la lucha de nuestro pueblo, por seguir perfeccionando su independencia, ya que por ese camino, todos los demás pueblos de Latinoamérica serán más libres, como ocurrió en el año 2000 con el cumplimiento del Tratado Torrijos- Carter.

Área de Relaciones Internacionales
Partido del Pueblo de Panamá

domingo, 6 de mayo de 2012

EL CAMBIO CLIMÁTICO Y SUS REPERCUSIONES EN LA GRAN CRISIS DEL MODELO ECONÓMICO NEO-LIBERAL, EN EL SIGLO XXI.



El pasado 15 de abril de 2009, se presentó el impactante incremento de temperaturas hasta 38o, grados Celsius siendo la mas elevada en el histórico registro térmico del Istmo de Panamá. 
             
Este fenómeno nos indica la desastrosa gravedad de la situación medioambiental,  producto del cambio climático, por el calentamiento global, derivado de la globalización neo-liberal depredadora: el modelo económico, neo-liberal, fracasado, agotado y desfasado.

Todo lo anterior se desprende, debido a que el sistema capitalista  global  en franca  decadencia, liderado por los emperadores de Washington, y sus estrategias de seguir aniquilando todo vestigio  por la sostenibilidad de la biodiversidad medioambiental,  generando las mayores emisiones contaminantes, sin tomar los controles adecuados para minimizar y suprimir la producción de gases de efecto invernadero: cloro-fluoro-carbono, metano, dióxido de carbono, todos letales en la degradación  de la capa de Ozono. Este avanzado deterioro acumulativo por el calentamiento global, del acelerado e impresionante derretimiento  glacial de los casquetes polares, tanto en el Norte, como  el Sur, en la marcada incidencia  del  cambio climático, adelantándose peligrosamente en décadas a los cálculos científicamente programados, según imágenes satelitales de posicionamiento global.

En otras consideraciones, el imperio estadounidense, siendo el responsable primario de las mayores emanaciones contaminantes a nivel global, superando los parámetros establecidos mediante el Protocolo de Kyoto, asimismo manteniendo en forma reiterativa su nefasta conducta delictiva de ignorar los acuerdos internacionales  en defensa, protección de los ecosistemas y su biodiversidad, además  la creación del Fondo Verde en Cancún, luego Durban, no  llenaron las expectativas,  para salvar al Planeta.

La República de Panamá ha ratificado estos convenios y otros por la salvaguarda de la Madre Tierra. 

Es importante tener presente, desde la fundación de la Autoridad Nacional del Ambiente, ha sido ineficiente, inepta e incapaz de contribuir al desarrollo sostenible de protección de la biodiversidad y defensa medioambiental, todo lo contrario, frente a una dudosa credibilidad, actos de corrupción al recibir coimas o sobornos pagados por los Estudios de Impacto Ambiental, de parte de consorcios multinacionales, convirtiéndose en silenciosos cómplices  de la destrucción del equilibrio ecológico.

Ante estas dolosas faltas de transparencia, ética y moral, ha sido devastada, cerca de una tercera parte del ecosistema y biodiversidad, incluidas áreas protegidas, todos tipificados como graves delitos en el  Código Penal.

Teniendo en cuenta, los abusos y excesos extendidos en contratos y otras concesiones leoninas en el Corredor Biológico Mesoamericano, nacimiento natural de nuestras mas relevantes fuentes hídricas subterráneas que  alimentan la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, por donde transita la vía interoceánica, que a su vez abastecen del vital líquido a las ciudades terminales de Colón y Panamá, sin excluir el paso obligado de cientos de miles de aves migratorias, en esa armónica conjunción maravillosa de musical biodiversidad, todas las épocas del año, única en el Mundo.

En otro aspecto, la Asamblea Nacional de Diputados, sistemáticamente ha violentado el Texto Constitucional, toda la legislación medioambiental  y biodiversidad sostenible, favoreciendo la contaminación del aire, el agua, los alimentos, comprometiendo severamente el desarrollo, la salud, la vida de los seres humanos, flora y fauna colindantes.

En ese mismo contexto, las emanaciones y propagaciones  producidas por la generación energética de termoeléctricas, activadas por carbón y bunker C, aunado el parque vehicular superando las 700,000 unidades, estos impulsados por derivados de hidrocarburos, a nivel Nacional, sin dejar de contabilizar los incendios forestales.
Tomando en cuenta, que la función principal del Estado, como lo mandata nuestra Magna Carta dice textualmente así: Artículo No. 119: El Estado y todos los habitantes del territorio Nacional tienen el deber de propiciar un desarrollo social y económico que prevenga la contaminación del ambiente, mantenga el equilibrio ecológico y evite la destrucción de los ecosistemas.

De otro lado, es insuficiente esta aspiración legítima de la población y los ambientalistas por la protección de los recursos naturales, ecosistemas y su biodiversidad.

En otro orden de prioridades, se hace impostergable abrir los espacios de participación para un Gran Debate Nacional y legislar para controlar la actividad dentro del Sistema Ecológico mediante la prohibición de cualesquiera alteración medio ambiental de las actividades conexas de la devastadora minería metálica de cielo abierto por los nefastos y catastróficos resultados donde se aplicado esta forma de explotación de metales preciosos como el oro, plata, níquel, platino, cobre y zinc. Por los intereses oscuros, mezquinos y egoístas de apetitos insaciables de las Empresas mineras trasnacionales.
 
En otro contexto, la Constitución Política de la República de Panamá, ordena: Título I, El Estado Panameño: Art. 3, El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado o enajenado, ni temporal ni parcialmente, a otros Estado.

Ninguna Ley impuesta, aprobada sin mediar auténtica consulta de la población, a espaldas del pueblo y a tambor batiente, en madrugonazos o no, es ilegítima e ilegal, debe respetar el  marco jurídico constitucional elevarse y someterse a referéndum nacional.

Así mismo en el orden técnico jurídico,  la creación de un Tribunal Supremo Internacional Medioambiental y del Agua, compuesto por tres magistrados y sus suplentes, que su principal perfil sea la fiel trayectoria comprobada de su lucha inclaudicable e insobornable en defensa de los ecosistemas y su bio-diversidad.

En el plano de la orientación, formación académica, plasmar, en forma integral con el Ministerio de Educación y la Universidad de Panamá, Universidad Tecnológica, para la capacitación técnico científica y superación profesional, desde la infancia, crear la cultura por la protección y defensa del régimen ecológico, con un soporte económico y financiero, no menor de veinte por ciento  del Presupuesto General del Estado. 

Frente al dantesco y caótico escenario que se nos avecina: huracanes, tsunamis, severas sequías e implacables derrumbes, inundaciones, deslaves, acompañados de las afectaciones de desastrosas consecuencias nunca antes vistas, hay que desarrollar con urgencia el orden de prioridades debido al avance gigantesco de las incalculables proporciones, por su incuestionable inmediatez.

De otra parte, restaurar los bosques que han sido severamente afectados y devastados, iniciando una entusiasta jornada de reforestación, en la siembra de mil árboles o plantones por cada uno destruido, esta labor es deber de todos, con todos y por todos, junto al Sistema Público en coordinación con la comunidad.

Por otro lado, establecer las fórmulas mas adecuadas por el Estado para la obtención de nuevas fuentes alternativas de energía renovable sostenible e inocua con el ecosistema, es decir la eólica y así aprovechar las corrientes de aire en nuestras montañas.

No resulta ocioso, el compromiso Estatal  de represar las fuentes hídricas de los ríos, lagunas, quebradas y riachuelos secos, luego de la repoblación de los bosques arrasados, y por otro lado, utilizar la energía hidráulica, en ese orden de ideas, aprovechar en doble sentido la energía eléctrica con la distribución equitativa, adecuada y eficiente del  servicio público de agua potable para dar respuestas y soluciones al grave problema del suministro de el líquido vital, donde se necesite.

La instalación por el Sector Público, de los panales de energía fotovoltaica en lugares remotos y de difícil acceso, ese potencial recurso de la energía solar resultaría en apropiada inversión debido a su nobleza con el medio ambiente.

Es importante tener presente, otras fuentes Estatales alternativas de energía saludables para los ecosistemas, por su carácter renovable y sustentable, nos referimos a las fuentes termales (vapor de agua) subterráneas.

Por todo lo anterior, los gravísimos daños ocasionados al sistema ecológico, incluso áreas protegidas en la República de Panamá, se presenta la última y única oportunidad de adecuar las medidas necesarias para garantizar que la utilización y el aprovechamiento de la fauna terrestre, fluvial y marina, así como los bosques, tierras y aguas, se lleven a cabo racionalmente, de manera que se evite su depredación y se asegure su preservación, renovación, sostenibilidad y permanencia, como lo obliga el Texto Constitucional en su artículo No. 120, contentivo del Capítulo 7mo, relativo al Régimen Ecológico. 

Por otra parte, el articulado No. 121 de nuestra Carta Magna señala: La Ley reglamentará el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables, a fin de evitar que el mismo se derive en perjuicios sociales, económicos y ambientales.

Así las cosas, es vital e imprescindible contar con la creación del Nuevo Estado Nacional, Democrático, Participativo Pluralista, No Excluyente, para Todos y de Todos, Protagónico, con una Plataforma Estratégica de Desarrollo Humano Sostenible, con pleno empleo de calidad y estabilidad  laboral.

Frente a las convulsiones económicas y financieras del debilitado sistema capitalista global que sustenta el status quo y los sectores dominantes oligárquico-financieros, neo-colonialistas, pro-imperialistas, de la colapsada globalización neoliberal depredadora, se hace insoslayable, retomar el rumbo revolucionario en la época actual, de recorrer las Nuevas Avenidas Libertarias de Nuestra América.

Asimismo, esta es la Gran Oportunidad Patriótica de realizar enfrentando los Nuevos Retos y Desafíos, hacia las Profundas Transformaciones de abajo hacia arriba, por la Nueva Sociedad con Equidad, Igualdad y Justicia Social, bajo la égida de la Espada de la Unidad Continental Bolivariana.

Ponencia expuesta por:  LUIS ALFONSO ROMERO CHATRU

01 de febrero de 2012
Tels.:  (507):  221-4421
          (507): 6720-7000
          (507): 6775-7800
          (507): 6621-3400
Correo electrónico: lromerochatru@hotmail.com

sábado, 21 de abril de 2012

Los cambios en América latina


Marco A. Gandásegui, hijo.

La región latinoamericana está experimentando cambios profundos. En parte, esas transformaciones se reflejan en cumbres presidenciales, como la celebrada hace pocos días. También se observan en los titulares de los diarios que destacan los conflictos. Los pueblos latinoamericanos están comenzando a sentir directamente las transformaciones a nivel de la vida cotidiana.

Los cambios en América latina tienen un eje económico (la nueva relación agro-minera exportadora con China) y otro político (los “giros a la izquierda” o las “revoluciones pasivas” como las llamaría Gramsci). La llamada crisis o colapso del mundo que conocemos, nos permite ver algo de lo nuevo que se asoma pero en medio de una resistencia violenta de lo viejo que no quiere despedirse del escenario.

En un encuentro sobre la “otra” América latina celebrado en Lima, Perú, me invitaron a analizar la coyuntura que caracteriza el inicio del siglo XXI. Aprovechamos la ocasión para destacar 7 aspectos íntimamente imbricados que nos permiten tener una visión más acertada del proceso que envuelve a la región como una totalidad. En primer lugar, hay que estudiar con mucho cuidado la disminución de la producción industrial de las últimas décadas que generaba enormes ganancias capitalistas. El colapso de esas ganancias condujo, en segundo lugar, a un proceso de des-industrialización en la región. La desaparición de los complejos industriales nacionales tuvo un fuerte impacto sobre la relación obrero patronal que, a su vez, creó condiciones políticas que permitieron la flexibilización del trabajo (políticas neoliberales). Marcó un movimiento inverso al experimentado en la región durante el cuarto de siglo anterior (1950-1975).

La des-industrialización generó fuertes pérdidas económicas en países claves y el empobrecimiento generalizado de los trabajadores. La emergencia de China Popular como potencia industrial creó una demanda  de materias primas que sirvió de tabla de salvación virtual de muchos países que se convirtieron en exportadores agro-mineros. El fenómeno ha contrarrestado la debacle económica que se pronosticaba a principios de siglo.
Esta tendencia agro-minera exportadora dio inicio, en cuarto lugar, a una agudización de los conflictos por la posesión de las tierras con potencial minero, hidroeléctrico y turístico creando fuertes contradicciones sociales entre el gran capital nacional e internacional que imponen políticas para desposeer a miles de comunidades campesinas e indígenas de la región. Las movilizaciones sociales del campo y de las comunidades indígenas en defensa de sus tierras – en los últimos 20 años - han opacado, en parte, las protestas obreras que dominaron gran parte del siglo XX.

Al mismo tiempo, la potencia en declinación – EEUU – disminuyó su presencia industrial / financiera, pero mantuvo e, incluso, aumentó su nivel de penetración militar, al igual que sus actividades especulativas y control del tráfico de ilícitos (como las drogas). En la actualidad, en quinto lugar,  para contrarrestar esta declinación, EEUU tiene bases militares o algún tipo de presencia armada en todos los países de la región, con pocas excepciones. La política armamentista de EEUU en la región desestabiliza al conjunto de los países y crea condiciones políticas insoportables para los eslabones más débiles como Haití y Honduras.

A su vez, en sexto lugar, las inversiones especulativas de EEUU en la región han crecido con los tratados de libre comercio (a pesar del fracaso de ALCA). Estos pactos desestabilizan las estructuras económicas, debilitando los sectores agropecuarios e industriales.

En séptimo lugar, y relacionado con el mundo de los negocios no productivos, a lo largo de las últimas décadas, EEUU ha redoblado la extracción ilegal de drogas provenientes de América latina. El negocio, que está creando un caos en todo el hemisferio, generó la llamada “guerra de las drogas” promovida por EEUU, desintegrando las estructuras sociales de muchos países del Gran Caribe. A su vez, promueve instancias político-militares y consolida un mundo dominado por el crimen organizado encadenado a nivel internacional con eslabones en cada país, que combinan instancias gubernamentales y no-gubernamentales.

Respondiendo a estos retos internos y externos, América latina está promoviendo organizaciones que proclaman la unidad regional como el ALBA, el UNASUR y el CELAC, así como el MERCOSUR. La unidad regional que, en gran parte, es impulsada por Brasil, es vista con sospecha por EEUU que apoya organizaciones más tradicionales como la OEA y promueve el nuevo Eje del Pacífico con países cuyos gobiernos son más conservadores.

En la cumbre de Cartagena de Indias, los gobiernos latinoamericanos por primera vez no lograron ponerse de acuerdo con EEUU para aprobar una declaración final. Las diferencias pesaban mucho más que las áreas de interés común. De manera abierta los países de la región le pidieron a EEUU que revisara su política anquilosada frente a la Revolución cubana. Igualmente, le pidieron que se solidarizara con Argentina frente a su conflicto con Gran Bretaña en torno a las islas Malvinas. También le dijeron que abandonara su fracasada “guerra contra las drogas” y pusiera orden en su propia casa.

¿Cuáles son la opciones abiertas a los pueblos latinoamericanos frente a este panorama complicado? ¿Quiénes son los actores sociales? Sin duda, los gobernantes lo discutieron en las reuniones reservadas y no concurridas por la prensa. En la próxima entrega le presentaremos esas opciones.

Panamá, 19 de abril de 2012.

domingo, 1 de abril de 2012

Panamá: El país está en guerra

Marco A. Gandásegui

“El país está en guerra”, fue lo que le gritó el agente de la Fuerza del Orden a un ex policía jubilado que, por casualidad, también era ngobe y protestaba contra la desposesión de las tierras ancestrales de su pueblo en San Félix, a principios de febrero pasado. A mediados de marzo, otro miembro de la Policía amenazaba a dos mujeres en La Chorrera diciéndoles que no le habían “enseñado a escuchar, sino a matar”.

Estas dos experiencias - y otros incidentes similares - están dando claros indicios de una creciente militarización de la llamada Policía Nacional panameña. La insubordinación reciente de un grupo de oficiales de la Policía frente al ministro de Seguridad Pública es otra señal. Más aún, es más preocupante cuando el presidente de la República avala lo actuado por la Policía y el ministro se retracta de sus declaraciones originales.

Los oficiales de la Policía panameña, así como los agentes, están siendo entrenados para tratar a la población como enemigos potenciales del Estado. Muchos de los oficiales, incluso, no tienen entrenamiento como policías y salen directamente de academias militares. Los policías, a su vez, son reciclados en academias norteamericanas, israelíes y colombianas para aprender tácticas represivas y de control militar.

En el libro que publicamos en 1990, La democracia en Panamá, planteábamos que el país no tendría un régimen político democrático si no se cumplían con, por lo menos, dos condiciones fundamentales: En primer lugar, las instituciones armadas del país – como eran la Guardia Nacional (1953-1983) y después las Fuerzas de Defensa (1983-1989) – no podían estar al servicio de una potencia extranjera (es decir, EEUU). Segundo, que era necesario distinguir claramente entre una policía al servicio de la comunidad y un ejército entrenado para rechazar y reprimir al enemigo.

Después de la invasión, EEUU se apoderó de la Policía Nacional y la convirtió en una herramienta en su política exterior hacia Panamá. Muchas de las funciones de adiestramiento se las delegó a las Fuerzas de Defensa de Israel. Con motivo de su campaña contra el “terrorismo” a escala mundial, EEUU comenzó a entrenar a la Policía panameña para cumplir con funciones militares combinadas con actividades de seguridad interna. En 2008, durante los ejercicios militares Panamax, en torno al Canal de Panamá, el Comando Sur de EEUU creó la consigna de que la policía panameña estaba en una guerra contra una supuesta “insurrección campesina e indígena” que ponía en peligro la estabilidad del país.

La presidencia de Martín Torrijos (2004-2009) introdujo elementos de confusión en las funciones de la Policía Nacional. ¿Evolucionaba para convertirse en Ejército o continuaría siendo un híbrido (“ni chicha ni limonada”)? Desde que el presidente Ricardo Martinelli asumió la primera magistratura, la militarización de la policía ha avanzado de manera más acelerada. Pero en vez de crear un Ejército para resguardar las fronteras o controlar nuestro espacio aéreo o aguas territoriales, se ha creado un aparato militarizado para controlar todos los aspectos relacionados con la vida política del país.

Las comunidades, las ciudades, las carreteras y las zonas rurales son objeto de un permanente resguardo militar. El policía confunde al ciudadano con un peligroso enemigo del Estado. A su vez, el soldado sigue órdenes en el campo de batalla frente a un enemigo formado por amas de casa, estudiantes, campesinos y trabajadores. La confusión está conduciendo al país a una situación de caos.

Actualmente, no es un secreto que EEUU controla los aparatos de seguridad del Estado panameño. El 31 de diciembre de 1999 evacuó sus tropas del país y cerró todas sus bases militares. Sin embargo, no abandonó sus puestos en los aparatos de seguridad del gobierno panameño. Además, hay cierta confusión en el Consejo de Seguridad Nacional en la medida en que los policías y soldados panameños no saben si las directrices de los aparatos de seguridad del Pentágono son más potentes que los provenientes del Departamento de Estado. Tampoco saben muy bien si las líneas de acción política que emanan de la CIA y de la DEA neutralizan los objetivos de los anteriores.

Es fundamental que los gobernantes desenreden los papeles que le corresponden jugar a policías y soldados en la estructura política del país. Esa misma confusión – creada por la política exterior de EEUU hacia Panamá - llevó al coronel Remón Cantera a la Presidencia en 1952, siguió con la invasión militar norteamericana en 1989. Todo indica que las debilidades de la clase política, de la incapacidad de los sectores medios y populares para poner orden y la voracidad conocida de EEUU, nos están llevando por el mismo camino ya recorrido en la segunda mitad del siglo XX. EEUU podría beneficiarse, los especuladores siempre pescan mejor en río revuelto y los soldados quizás se reparten algunas prebendas. Cuando los policías declaran que “el país está en guerra”, o que “policía juzga policía” o que luchan contra una “insurrección campesina e indígena” es igual a un río que suena, porque piedras trae. De un enfrentamiento de este tipo sólo el país y el pueblo panameño serán los perdedores.


COMPARTE Y VENCERAS
tablasteatro@gmail.com
elmandouglas2@gmail.com
Tel : 264 4819 o 6745 1438